La Agrupación Martes Culturales de la Casa de Cantabria en Madrid culminó de manera brillante su programa de actividades de este curso con una enriquecedora excursión literaria e histórica celebrada el pasado martes 25 de junio. En esta ocasión, los participantes se sumergieron en la geografía guadalajareña siguiendo fielmente las huellas del célebre primer «Viaje a la Alcarria» del Premio Nobel Camilo José Cela, en un itinerario que combinó paisajes emblemáticos, patrimonio monumental y lecturas compartidas de fragmentos de la obra a lo largo del camino.
El recorrido cultural comenzó en el imponente Castillo de Torija, fortificación que alberga el museo monográfico dedicado precisamente a este icónico libro de viajes. Tras esta inmersión inicial, el grupo se trasladó a Brihuega, villa que ya se preparaba para engalanarse con motivo de su famosa Fiesta de la Lavanda. Allí, los socios recorrieron sus principales calles y monumentos, culminando con la visita a la bellísima iglesia de San Felipe, una joya arquitectónica del siglo XIII. De camino hacia la siguiente parada, los viajeros pudieron contemplar los primeros campos de lavanda ya florecidos, cuyo característico tono morado realza el singular paisaje alcarreño.
La expedición llegó a Pastrana justo a tiempo para disfrutar de un almuerzo con un excelente menú de cocina tradicional de la comarca en el restaurante Convento San Francisco. Ya por la tarde, la jornada se completó con dos visitas guiadas de excepción: en primer lugar, el Palacio Ducal, conocido históricamente por ser el lugar de confinamiento y fallecimiento de la célebre Princesa de Éboli; y, como cierre del itinerario oficial, la Colegiata de Pastrana, templo donde se custodia una colección de tapices flamencos del siglo XV considerados extraordinarios y únicos en el mundo.
Como colofón final y de forma totalmente sorpresiva, Don Emilio, capellán de la Colegiata, obsequió a la delegación de nuestra Casa con un emocionante miniconcierto privado interpretado en el órgano de la iglesia, un instrumento histórico con cerca de 300 años de antigüedad. Una experiencia inolvidable que deja el mejor sabor de boca para retomar las actividades el próximo curso.







