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La Casa de Cantabria en Madrid entrega sus Galardones 2026 en el Gran Casino Sardinero de Santander

El Gran Casino Sardinero de Santander fue escenario el pasado jueves 13 de agosto de la tradicional cena-gala de los Galardones 2026 de la Casa de Cantabria en Madrid. El encuentro estival reunió a destacadas personalidades del ámbito político, económico, social y cultural de Cantabria y Madrid para homenajear a trayectorias e instituciones que representan la máxima excelencia de la región.

La velada estuvo presidida por la presidenta de la Casa, Carmen Ruiz Ballesteros, acompañada por su Junta Directiva, y contó con una amplia representación del Gobierno autonómico integrada por los consejeros Isabel Urrutia (Presidencia), Luis Ángel Agüeros (Economía), Roberto Media (Fomento), Begoña Gómez del Río (Inclusión Social) y César Pascual (Salud).

Instituido en 1982 en alusión a la jugada reina del bolo palma, el Emboque de Oro 2026 distinguió en esta edición a María José Sáenz de Buruaga, presidenta de Cantabria, quien recibió el galardón con «alegría, emoción, agradecimiento y responsabilidad». En sus palabras, definió el premio como un «reconocimiento al esfuerzo colectivo de una tierra que cree en sí misma» y puso en valor la labor histórica de la Casa de Cantabria defendiendo la identidad común y la marca Cantabria en la capital.

También a Manuel Higuera Sancho y Sebastián Ceria, presidente del Real Racing Club de Santander y presidente de su Fundación, respectivamente, ensalzados por su gestión y por brindar momentos de ilusión y éxito a la afición montañesa.

Además, a Álvaro Pombo y García de los Ríos, ilustre escritor, poeta y novelista santanderino, a quien se le hará entrega de la distinción de manera privada debido a su estado de salud.

Asimismo, la institución proclamó como Socios de Honor 2026 a tres entidades por su trayectoria y su contribución a la proyección regional: Grupo Riojano, Asociación de Amigos del Museo de la Real Fábrica de Artillería de La Cavada y Destilería Siderit.

El acto concluyó entre muestras de hermandad y orgullo compartido, consolidando los lazos que unen a la nutrida comunidad cántabra en Madrid con su tierra de origen.