Según lo prometido por Jose María Alonso del Val en el ciclo de la Casa de Cantabria sobre las Advocaciones Marianas en la Región y Diócesis, nos hacemos eco de la expresión a la Virgen Abogada Celeste de la ciudad de Santander (la Virgen del Mar). Está elaborada en el 2006 que es cuando la Cofradía de la Virgen del Mar le pidió a Jose María Alonso del Val que le confeccionara las páginas de su web.
Guión pág. Web de Ntra. Sra. la Virgen del Mar, patrona de Santander
José Mª Alonso del Val, OFM
* INDICE TEMÁTICO.
1. Ubicación de la ermita-santuario de la Virgen del Mar.
2. Origen de la presencia: leyenda y tradición.
3. La talla de la imagen.
4. La ermita y su fundador.
5. Historia y vida
6. Abogada de las gentes de Santander y entornos.
7. Desasosiegos y padecimientos sufridos por la Virgen del Mar.
8. Relación de Abades del santuario-ermita.
9. Documentos relativos a la Virgen del Mar y bibliografías.
10. La Hermandad de la Virgen del Mar.
11. Coronación canónica de la Virgen del Mar.
12. Poesías, himnos, oraciones y expresiones a la Virgen del Mar.
1. Ubicación de la ermita-santuario de la Virgen del Mar.
Por donde el municipio santanderino despide la senda que circunvala sus términos
litorales, después de haber bañado el Cantábrico sus calas, playas y cantiles,
bordeando los barrios de Cueto, Monte y San Román de la Llanilla; seis kilómetros y
medio al poniente norte de la ciudad, hay una isla de unas cuatro hectáreas de
superficie, que guarda el latido cariñoso de la que es secular abogada y patrona de
Santander: la ermita-santuario de la Virgen del Mar… El islote que rodea la mar,
habitado ya en la prehistoria, cuyas coordenadas son: longitud 3º 51’ 30’’; y 43º 28’
40’’ de latitud, su término está situado en el barrio de San Román de la Llanilla (citado
en el siglo IX como San Román de Corbán) . Hasta tiempos recientes estaba unido a
tierra firme por un estrecho puente, de tres pilares de piedra –cuyas bases todavía se
contemplan-, el cual salvaba de las pleamares para poder pasar a él. En el año de 2002
se inauguró el nuevo, ancho y espacioso, con solo pilares de ribera, de hormigón
armado, costeado generosamente por el Ayuntamiento de la Ciudad. Aquí, el que
suscribe; -chavaluco de pantalón corto-, con los compañeros de escuela y amigos del
barrio de Adarzo de Peñacastillo subíamos por Rucandial y sus sendas hasta Corbán; a
fin de alcanzar al pie del puente de esta mariana isla la playa, donde encueros nos
tirábamos un ‘cole’. Cuando era tiempo de manzanas o higos, de vuelta a casa dábamos
una estiba a los frutales de paso, sin librarnos a veces de una ‘urria’ en toda regla con
los vecinos competidores que nos plantaban cara la merienda.
La ermita, situada hacia el centro de la isla, a 23 metros de altura, está resguardada
del bravío norte que bate sus acantilados -cortados casi a pico-, por un desnivel suave
de 9 metros… Su vista más armónica se contempla desde los aledaños del vecino
cementerio de Ciriego. Aparece ella acostada sobre verde manto, alzándose en blanco
marfil sobre una escalinata y borde de piedra cementada, abriendo un gran acceso
enrejado el pórtico, templo y habitaciones bajas; de su tejado emerge a modo de
periscopio, un campanario de dos ojos que otean el horizonte, cuyas vistas
panorámicas son de las más extraordinarias e impactantes de la costa cantábrica.
2. Origen de la presencia: leyenda y tradición.
Es la talla de la imagen, cuya noticia se hace notar ya en 1315, la que da inicio a la
leyenda de su aparición. Ella, “Estrella de los mares”, es probable que quisiera arribar
a nuestra costa para ejercer su cometido entre las gentes de este Pueblo suyo, del cual
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habría de ser su Mediadora y Servidora ante su Hijo. Gentes, las más pescadores y
marineros; peregrinos de sudores, estelas y espumas salobres; que pudieran encontrar
en Ella el consuelo necesario y la firme esperanza de una vida confiada a su amistad e
intercesión… Su talla es probable que fuera de la que se entronizaban como protectora
a bordo de las naos como “virgen de galeón”, y pudiera ser el pecio feliz y resto
preciado de algún navío naufragado, después de haber dado a la costa de estos lugares,
en los peligrosos estratos salientes del cretácico. Entre las rocas o arenas de la isla
sería encontrado este tesoro, donde habría de tomar asiento sin querer salir de ella, a
pesar de la cercana y segura campa del Rostrío, cual si su solitaria isleta fuera nave
varada. Aquí su imagen sería la capitana, para acoger y guiar a sus devotos desde hace
ya más de siete siglos.
3. La talla de la imagen.
Hacia sus ojos misericordiosos vuelven los suyos sus hijos de generación en
generación, cuando la contemplan serena y majestuosa en su talla desde la que nos
muestra a su Hijo que nos preside y bendice, para que se alcancen los dones y
promesas que fortalecen… La imagen de la Virgen es de talla gótica (siglos XIII/XIV),
y conserva la tradición iconográfica del período románico. Su figura sedente en un
sitial bajo, con el Niño sentado sobre sus rodillas en la parte central, mide 55
centímetros. Tallada en madera de una sola pieza, la cara de la Virgen es redonda, con
la cabellera negra distribuida en dos guedejas onduladas que le caen sobre los
hombros. Su Hijo, bien proporcionado, sostiene en su mano izquierda la esfera del
mundo mientras la derecha se eleva en disposición armónica de bendecir. La base del
trono de 1,5 cms. de altura es añadido posterior.
Conocemos dos últimas restauraciones bien logradas, que han respetado
rigurosamente las características de la imagen: la del gran escultor Manuel Cacicedo
en 1956, y la del taller de Rocío Espejo en marzo de 1993.
4. La ermita y su fundador.
Fue fundada hacia finales del siglo XIV por el caballero Don Gonzalo Fernández de
Pámanes, -hijo de Martín-; perteneciente a uno de los más esclarecidos linajes
primitivos de Santander. El templo es de una sola nave, con bóvedas de crucería con
cinco claves, de un gótico muy tardío, las dovelas están gastadas en los nervios por la
erosión de la humedad y salitre. Al picar las paredes encaladas en tiempos del abad y
párroco D. Abrahán Arroyo se dejó al descubierto la piedra de mampostería; su suelo
está enlosado en piedra. La bóveda está formada por tres cuerpos separados por otros
tantos arcos fajones de medio punto que se apoyan en pilares simples. En la parte
posterior tiene un reducido coro, sobre el que se apoya la sencilla espadaña.
El sepulcro medieval con la figura yacente del fundador (+1400) está adosado a la
pared norte y anteriormente ocupaba el centro de la primitiva ermita, también en ese
lado y cercano al altar se encuentra la tumba con la escultura funeraria del canónigo
benefactor, D. Tomás Soto Pidal (+1964), labrado por el escultor local Manuel
Cacicedo. Dos ventanas y un ojo de buey dan desde la vertiente sur luz al interior. Hay
tres retablos, dos laterales –uno a cada lado-, y el mayor desde el que preside la
imagen de la Patrona. Al lado de la epístola está una habitación abierta al sur y amplia,
dedicada a sacristía. El primitivo templo está rodeado a modo de forro por un pórtico
alto al que se accede desde el gran arco del portalón, que también conduce al templo,
habitación baja de entrada y acceso a la escalera del piso superior de dependencias.
5. Historia y vida.
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De la documentación histórica en uno de los libros, existente en el Archivo
Histórico Nacional (sección clero), fechada en el último tercio del siglo XVII y que
llega hasta mediados del s-XIX, extraemos en síntesis lo más notable. Además de lo ya
señalado respecto a su fundador, a finales del s. XIV; se nos muestra que ya en 1467 la
villa de Santander cumplía el voto ‘de cada año en costumbre inmemorial’ de su
Ayuntamiento, a la Virgen del Mar en la ‘feria segunda después de la pascua del
Espíritu Santo’ (solemnidad de Pentecostés), y lo hacía con otros lugares de su bahía
que ‘venían a cumplirlo a pie’… Antes, en 1429; una ermitaña servidora del trono de la
Virgen en la isla –Juana de las Cavadas-, hace ya una donación al próximo monasterio
de Monte Corbán, cuyos frailes jerónimos frecuentaban la ermita.
El pastor de la diócesis urcitana, -primer obispo de la restaurada sede almeriense-,
D. Juan de Ortega (1492-1515), habiendo sido nombrado abad de la Abadía de los
‘Cuerpos Santos’ de Santander, quiso iniciar la visita a la Villa en 1506, empezando por
su primera y más importante ermita: la de su patrona la Virgen del Mar. Curiosamente
la patrona de la ciudad de Almería es también la Virgen del Mar, en la que es seguro
algo tendría que ver este obispo natural de Burgos (está enterrado en el monasterio de
las ‘Doroteas’ de esa ciudad ‘Caput Castellae’). La Virgen del Mar tiene también
representación en la catedral burgalesa: se contempla en el claustro, en el sepulcro del
canónigo Diego de Santander… Las procesiones institucionales a la ermita se hicieron
frecuentes y patentes, sobre todo a propósito de las epidemias de peste (1503 e inicios
de 1597), a veces con las reliquias de los ‘Santos’ de la colegial, en viajes de ida y vuelta
con rogativas y novena.
Hay otra multitud de curiosidades y anécdotas referidas a acontecimientos de
visitas, herencias, fiestas y celebraciones, concesiones, ermitaños/as, obras, asaltos,
guerras y otras penalidades. Cabe destacar en el ámbito de las visitas, la que realizara
la reina Isabel II en 1861, y en la cual quedó grandemente impresionada por el fervor
que demostró el Pueblo a su Patrona. De resultas de ella mandó hacer la carretera que
desde San Román da acceso al santuario y regaló un precioso manto rojo con brocado
de oro… En 1926 se construyó el puente de cemento que hemos conocido hasta el
nuevo de 2002.
Historia viva y contemporánea que hemos vivido y que ha quedado fijada con
cariño en nuestra existencia, fue el encuentro solemne de imágenes marianas de la
diócesis en la ciudad de Santander (plaza de las estaciones), en mayo de 1955; o la
arribada de la tripulación de aquella expedición atlántica que capitaneaba el
santanderino Vital Alsar en el otoño de 1978, ofreciendo los exvotos de la hazaña que
rememoró la ruta de Orellana, acompañados por los miembros del Centro de Estudios
Montañeses (Institución de la cual también Ella es patrona). Así mismo el
reconocimiento por parte de la Corporación Municipal santanderina de la renovación
del patronazgo en los tiempos actuales y postconciliares (acuerdo a 11 de enero de
1979), de Santander y su término; con celebración solemne y misa de pontifical en su
santuario presidida por el Sr. Obispo de la diócesis, D. Juan Antonio del Val Gallo, el
10 de junio de 1979.
Más reciente está la fecha de 1993, con la finalización de las obras que arreglaron
magníficamente la ermita, a cargo del Ayuntamiento que presidía D. Manuel Huerta,
siendo abad del santuario D. Juan José Valero Álvarez; así como también la adecuada
restauración de la imagen de la talla, en el taller de Rocío Espejo… Para velar por el
cuidado, conservación y difusión del culto a la Virgen se constituyó el 4 de febrero de
1994 la Hermandad de la Virgen del Mar. Un año después –en 1995-, se creó la
medalla de oro de dicha Hermandad.
6. Abogada de las Gentes de la Villa y Ciudad de Santander.
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Hemos dejado constancia de ello, desde los tiempos antiguos –tal como consta en
1467- que ya lo era ‘desde tiempo inmemorial’, y por lo cual los devotos y peregrinos
de la Villa, se acercaban a celebrarla, no solo en la fiesta anual, sino también en la
multitud de ocasiones donde la vida de sus hijos corría grave riesgo a causa de
accidentes, graves inclemencias tales como sequías o temporales, incendios, pestes,
guerras, asaltos, catástrofes, naufragios y otros desastres; de lo cual daban fe multitud
de exvotos y recuerdos que en la ermita-santuario se guardaban como memoria
agradecida. Las peregrinaciones, además de la de los santanderinos/as, las hacían para
cumplir su voto los de Peñacastillo, Puente Arce, Monte, los vecinos de Soto de la
Marina, de otros lugares de la bahía, y por supuesto los de San Román de la Llanilla,
así como Instituciones regionales que la tomaron por Patrona, como el Centro de
Estudios Montañeses, fundado en 1933; Cronista oficial de la región de Cantabria,
asesor y defensor de su patrimonio. Hoy a comienzos de este siglo XXI, esa cadena de
fe y afecto ha llegado hasta nosotros y queremos hacerla viva y actualizada, para
acercarnos a nuestra Patrona; Ntra. Sra. del Mar, con anhelos y confianza de hijos, y a
través de esta celeste Abogada descubrir, invocar, acoger y compartir los valores del
Evangelio de su Hijo, y hacer como Ella realidad la ‘Civilización del Amor’, por medio
de las actitudes que encarnó en su vida:
– La humildad y sencillez: “Mi alma glorifica al Señor (…), porque ha mirado la
humildad de su sierva…”. Lucas 1, 47.
– La fe y disponibilidad: “Aquí está la esclava del Señor, que me suceda según tu
Palabra (voluntad)…”. Lucas 1, 38.
– El servicio y la caridad: “Por aquellos días María se puso en camino y fue deprisa
a la montaña…”. Lucas 1, 39.
– La justicia solidaria: “Derribó de sus tronos a los poderosos y ensalzó a los
humildes… A los hambrientos colmó de bienes y a los ricos despidió vacíos…”. Lucas
1, 52… Y al hacerlo así, seguir construyendo ese Pueblo de Dios en camino, que da
testimonio del Evangelio del Reino, construyendo un mundo mejor y compartiendo
esa antorcha de fe y esperanza, como relevo y compromiso para que las futuras
generaciones se continúen acercando al misterio de la Virgen María, felicitándola en
esta tierra y mar de sus amores.
7. Padecimientos y desasosiegos sufridos por la Virgen del Mar.
Ya hemos hecho mención de las terribles epidemias de peste que padeció la Villa en
1503 y todo el 1596-7, que la despoblaron y diezmaron, y que motivaron súplicas,
rogativas y misas con peregrinación a la ermita, así como acción de gracias y fiestas
una vez superada… En un cuadro que se halla en la ermita a modo de exvoto renovado,
se reproduce uno de los sucesos que la Virgen del Mar sufrió, como a veces sus hijos e
hijas devotos también lo padecieron (secuestros y apresamientos para la esclavitud):
en el año de 1590 fue robada la imagen de su ermita, en un acto de piratería por parte
de una fragata holandesa. Hacia la villa de Castro Urdiales se desencadenó una
formidable tempestad, los cuales corsarios que la llevaban secuestrada, atribuyeron a
su sacrílego robo; por lo que determinaron deshacerse de ella arrojándola al mar. A
modo de balizas dos antorchas la fueron alumbrando milagrosamente hasta que un
barco de vecinos castreños la recogió. Con gran solemnidad y concurrencia fue
trasladada de esa villa a la de Laredo y desde aquí a la de Santander, donde con
devoción contenida fue reintegrada a su casa en la isla.
En 1656, las rogativas se hacen para invocar la lluvia, a propósito de la gran ‘seca’
que padecía esta tierra… En la ermita, -punto estratégico del litoral-, se apostan las
tropas para vigilancia y defensa de la entrada en la ciudad por su costa. Así ocurre en
1797 y 1798 en guerra contra Francia. En 1804 y 1807, contra Inglaterra. De nuevo
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hubo que trasladarla furtivamente, para salvarla de la soldadesca gabacha durante la
invasión napoleónica de 1808 a la parroquia de San Román, donde estuvo ocultada
hasta que en 1814 pudo ser de nuevo entronizada en su ermita, una vez reconstruido el
puente a la misma; tres años después se vuelve a arreglar este puente que estaba
maltrecho, y lo mismo ocurrió en 1824. En los primeros meses de 1836 los monjes
jerónimos que durante más de cuatro siglos habían sido buenos vecinos y fieles
devotos suyos, se ausentan definitivamente de su morada en Monte Corbán, obligados
por las leyes estatales de la desamortización.
Durante el año de 1861 la Reina Isabel II, en su visita a Santander es invitada a
trasladarse a la ermita de la Virgen del Mar, en cuyo santuario los santanderinos
tenían el ferviente latido de su devoción mariana. Allí concurrió la ciudad y sus nuevos
vecinos: seminaristas y clero del contiguo Monte Corbán que desde 1852 fuera ya su
establecimiento y residencia. La Reina impresionada por el emotivo acto y afecto
popular, regaló un precioso manto rojo con brocado de oro y dispuso que se hiciera la
carretera que desde San Román condujera a la ermita.
La guerra nacional de 1936 supuso un gravísimo riesgo para el santuario y la
imagen de la Virgen: el destacamento de milicianos que habitaron la ermita, después
de destrozar los tres retablos barrocos juntamente con el púlpito, coro y tres altares -el
mayor de nogal de estilo churrigueresco-, y apilarlos para darles fuego, hubiera
consumado tamaña y diabólica fechoría (una vez arrojada allí la talla de la venerada y
secular Madre y su Hijo), de no haber dispuesto la Providencia su feliz rescate de la
parva de artística leña, en las personas de las jovenzucas hermanas Lorenza y Mariuca
Revilla, las cuales con coraje y audacia pudieron retirarla con disimulo, y llevarla
posteriormente a la casa del arcipreste de San Román, D. Lauro Fernández; salvándola
así de la destrucción segura del fuego inicuo.
En 1958 se repusieron los actuales retablos neobarrocos que, por suscripción
pública fueron encargados al artista gallego Manuel Cagigue, primero el central de la
Virgen del Mar, y dos años después el de San Pascual Bailón y el de Santo Tomás de
Aquino; como se colige, de advocaciones eucarísticas.
8. Relación de Abades más notables, rectores del santuario.
Al principio, la serie de los Abades del Santuario-ermita de la Virgen del Mar eran
nombrados por el Papa que entonces regía la Iglesia, posteriormente lo vino a hacer el
Arzobispo de Burgos de la que dependía la Colegial de nuestra Villa santanderina, y
desde que se constituyera el Obispado de Santander (1754), el otorgamiento lo hacían
los Obispos diocesanos. Actualmente ejercen de abades los que son nombrados curas
párrocos de San Román de la Llanilla. Su relación –a partir del final del siglo XVI-, se
encuentra en varias fuentes, particularmente en el libro de Cuenta y Razón y de
Protocolos notariales del Archivo Histórico de Cantabria en Santander.
– D. Diego de Ceballos (finales del siglo XVI).
– D. Fernando de Santiago (en tiempos de S.S. Sixto V).
– D. Francisco de Ocejo (Canónigo Racionero de la Iglesia Colegial).
– Ldº D. Rodrigo Callirgos Mazas (Canónigo y Comisario de la Inquisición, siglos
XVI al XVII).
– Ldº D. Emeterio de Salmón y Alvehar -sic- (Tesorero de la Colegial).
– D. Antonio de San Cifrián de la Llana.
– Juan Gutiérrez de Menocal Vallejo (Prebendado de la Colegial, Vicario de la Santa
Hermandad de la Villa y su partido).
– Ldº D. Francisco de la Calera (Prior de la Colegial, Vicario de la Villa y su partido,
Comisario de la Inquisición de Navarra).
– D. José Antonio de la Cagiga y Torre (párroco de San Román y abad en 1710).
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– D. Francisco Ignacio de Noreña Dehesa (Beneficiado de S. Román y Vicario
eclesiástico del Real Valle de Camargo).
– D. Gervasio Galván (Párroco de San Román; fue Abad desde 1789 a 1818).
– D. Antonio de Llata.
– D. Victoriano Fernández (de 1914 a 1945).
– Finalmente, lo han sido: D. Abrahán Arroyo Pérez; D. Tomás del Castillo
Reigadas; D. Ignacio Ortega; D. Juan José Valero Álvarez y D. José Luis Tejería
Ruiz, que lo es actualmente.
9. Fuentes documentales de la Virgen del Mar en los Archivos y
Bibliografía de la misma.
– Libro de Cuenta y Razón de las rentas y limosnas de Nuestra Señora del Mar,
(desde 1683). Legajo en el Archivo Histórico Nacional, Sección Clero, libro 11.517.
– Archivo Histórico Provincial: Sec. Protocolos, leg. 60. Ante Ant. Cacho. Año 1661
– MAZA SOLANO, TOMAS: “Catálogo del Antiguo Monasterio de Jerónimos de
Monte Corbán. CEM Santander, 1936, p.198. Ver en el índice: “Ermita de Ntra.
Señora del Mar”; y “Abades de Ntra. Señora del Mar”.
– Archivo Catedralicio de Santander: Libro de Registro de Visitación y otros autos
que el muy Reverendo y Magnífico Señor Don Juan Ortega, Obispo de Almería,
hizo a la Colegial de los Santos Cuerpos. Año de 1506 (D-14).
– Archivo Municipal: Libros de Actas, Armario 4-D.
– DE LA HOZ TEJA, JERONIMO: “Cantabria por María”. Vol. 1. Santander, 1949.
– I D E M: “La Virgen del Mar, Patrona del Centro de Estudios Montañeses”.
Revista Altamira, año 1947; p.93 y ss.
– BARREDA Y FERRER DE LA VEGA, F.: “Exvotos marineros en Santuarios
Santanderinos”. Revista Altamira, del Centro de Estudios Montañeses, 1951; p.64
– SAINZ DE LOS TERREROS, M.: “Breve reseña de los Santuarios Marianos en la
Provincia de Santander”. Madrid, 1906.
– CAMUS, MATILDE: “Historia de San Román de la Llanilla”. Santander, 1986.
– DE PEREDA SANCHEZ PORRUA, JOSE MARIA: citas en “El fin de una raza” y
“Sotileza”.
– CAMPUZANO RUIZ, ENRIQUE: “Santander y su entorno”; p.80-81. Santander
2003.
– GONZALEZ ECHEGARAY, MARIA DEL CARMEN: “Santuarios Marianos de
Cantabria”; pp. 51 a 59. Centro de Estudios Montañeses. Santander 1988.
– I D E M: “Santa María del Mar; Patrona de Santander” (2ª edición). Santander,
2004. [Es sin duda, la obra más completa y documentada a lo largo de sus 134
páginas y grabados. Estás “páginas web.” son extracto de la misma, de un
admirador y discípulo que ella inició y contagió en su fervor a nuestra Abogada,
en el Centro de Estudios Montañeses].
– Esta misma historiadora al final de este libro -en los apéndices-, recopila y
reproduce el texto de 17 de los documentos más significativos sobre la Virgen del
Mar; (legados y donaciones; beatas y ermitaños; procesiones y rogativas; obras y
contratas; reconocimiento e inventarios; celebraciones y voto; pleitos y otras
anécdotas; etc.).
10. La Hermandad de la Virgen del Mar.
Según las Actas del Cabildo de la Iglesia de los Cuerpos Santos de Santander, el día
17 de septiembre de 1489 se cita “La Cofradía de Santa María del Mar”; lo cual
denota ya su existencia en tiempos de los Reyes Católicos. En versión viva y
actualizada se constituye cinco siglos después, desde el año de 1994 una Hermandad,
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con sede en San Román de la Llanilla de aquella que fuera precedente… Esta
Hermandad quiere ser un instrumento que ayude a mantener viva la devoción y la
tradición de la Abogada “Estrella de los Mares”, patrona de Santander. Sus miembros,
hermanas y hermanos de la Hermandad hacen el siguiente compromiso: “Como
miembros de la Iglesia de Santander, conscientes de la rica herencia espiritual que
nos dejaron nuestros antepasados, pretendo vivir los fines y objetivos de la
Hermandad, como medio para celebrar mi vida cristiana en el ámbito del Pueblo de
Dios”…
Por ello se proponen:
– Vivir y fomentar la devoción a la Virgen del Mar.
– Crecer en el conocimiento del mensaje cristiano.
– Celebrar la caridad como principio de identidad.
Confío este itinerario de fe al modelo y mediación de Santa María, a la que con
mis hermanos llamamos VIRGEN DEL MAR… Que Ella fomente esa fe, que ahora me
dispongo a confesar…”.
Dicha Hermandad creó en el año 1995 la Medalla de Oro, cuyo primer galardón de
reconocimiento fue otorgado a las hermanas Lorenza y Mariuca Revilla. El siguiente
año de 1996 la medalla de oro la recibió el Excmo. Ayuntamiento de Santander en su
Sr. Alcalde, D. Gonzalo Piñeiro García-Lago, en reconocimiento al cuidado y obras en
el Santuario y entorno. En 1999 el galardón se impuso a María del Carmen González
Echegaray, eximia historiadora y devota de la Virgen del Mar. En el 2003, la distinción
la recogió Mariano Linares, presidente-editor del “El Diario Montañés” cuyo rotativo
había celebrado el primer centenario de su fundación. En el año de 2004 se cumplió el
XXVº aniversario de la Proclamación como Patrona del municipio santanderino de
forma oficial, aunque de forma oficiosa lo era desde tiempo inmemorial, durante más
de seiscientos años
Anteriormente, en 1977 nació en el Pueblo de San Román de la Llanilla la
Asociación de Vecinos “Virgen del Mar”, siendo su primer presidente D. Jesús Ceballos
del Campo; y al conmemorarse el primer aniversario, el día 10 de septiembre de 1978,
en una jornada de fiesta mayor y romería se inauguraron y bendijeron las obras
realizadas en los accesos a la isla: muro de contención, mirador, rampas de bajada a la
playa y escalera de acceso. En la sacristía del santuario-ermita hay unos bancos
decorados con los escudos del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC),
de la Ciudad y del Centro de Estudios Montañeses (CEM), los cuales fueron donación
de esta última Institución -Cronista de la Región de Cantabria, asesora y defensora de
su Patrimonio- que la entroniza también como su celeste Patrona.
11. Coronación canónica de la Virgen del Mar en el Año Mariano
y Diocesano.
El sábado 25 de junio de 2005 tuvo lugar el magno festejo de una solemne liturgia,
que cumplía un deseo largamente anhelado por muchos devotos, que de generación en
generación, habían celebrado a la Virgen del Mar como patrona de Santander: la
coronación canónica en su isla y entorno de su ermita de la talla de su imagen. Los
actos se encuadraban en el año que la Diócesis santanderina conmemoraba el CCLº
aniversario de su erección; en el Cº aniversario de la designación de la Bien Aparecida
de Marrón como Patrona y Reina mayor de la Montaña y sus diocesanos, y a la vez el
Lº aniversario de su coronación canónica… Ninguno mejor que el párroco de San
Román de la Llanilla, Abad del santuario-ermita en el islote mariano, D. José Luis
Tejería para evocarnos la efeméride, cuyo resumen paso a describir.
“Hermanos y hermanas, María es dichosa porque ha creído, y ha sido coronada
de gloria. Es la “toda santa” que ha participado de la vida de Dios como fiel
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peregrina en la fe. Nosotros somos su corona. Nuestro amor es su corona. Vivamos
con devoción, con alegría, con intensidad este momento de la coronación…”
Con estas vibrantes palabras, el pasado 25 de junio, en la campa de la isla delante
de la ermita de la Virgen del Mar, nuestro Obispo Mons. José Vilaplana Blasco
concluía la homilía de la Eucaristía de la coronación canónica de la imagen de la
patrona de Santander… A continuación, y pronunciada la oración de bendición, D.
José procedió a colocar sobre la cabeza del Niño y de su Madre las respectivas coronas
que, para la ocasión, había donado el artesano santanderino D. Ramón Prieto,
cumpliéndose para él una promesa y un sueño que había comenzado hacía treinta
años con el entonces párroco de San Román, D. Abrahán Arroyo… Terminada la
coronación, los devotos presentes prorrumpieron en una cerrada ovación, mientras el
coro del Seminario de Corbán, dirigido por D. Lorenzo Lisaso, entonaba las estrofas
del himno a la Virgen del Mar (letra: Bernardo Velado; música Juan Jáuregui).
Dicha celebración había sido preparada, con toda dedicación y esmero, por la
Parroquia de San Román y la Hermandad de la Virgen del Mar durante los meses
anteriores. En esos meses preparatorios, la imagen de la Virgen del Mar visitó
distintas parroquias de Santander capital y alrededores. También estuvo en la Prisión
Provincial, en el Asilo de la Caridad, en el Hospital de Valdecilla, etc… Durante los tres
primeros meses de marzo, en la Parroquia de San Román, hubo también conferencias
preparatorias a dicho acontecimiento… Unas 4.500 personas participamos en la
Eucaristía de la coronación que fue retransmitida por la cadena COPE, y por las
televisiones locales C8 DM y Tele Bahía… A las seis de la tarde, desde la ermita hasta la
plataforma sobre la que se había instalado el altar, comenzó la procesión que abría la
Junta de Cofradías de Santander con sus estandartes. Seguían los sacerdotes
concelebrantes, unos 35, los niños de primera comunión de San Román acompañados
por el donante de las coronas, la imagen de la Virgen del Mar llevada en andas por la
Policía Municipal de gala, y, finalmente, el Señor Obispo acompañado por el párroco
de San Román y el arcipreste de la zona, con una gavilla de sacerdotes.
Además de los devotos de San Román, Monte, Peñacastillo y Pedreña, y miembros
de la Hospitalidad Diocesana de Ntra. Sra. de Lourdes, se hicieron presentes personas
de numerosos pueblos de Cantabria y de fuera de ella; (algunos de los que tienen como
Patrona también a la Virgen del Mar), venidos en autobuses especiales. También
estuvieron presentes autoridades municipales presididas por el alcalde de Santander y
de otros pueblos de la Región, y miembros del Gobierno de Cantabria con su
Presidente al frente… Como dato entrañable y emotivo cabe señalar la presencia, en la
ceremonia de la coronación, de las dos hermanas Lorenza y María Revilla que, en el
año de 1937, salvaron la imagen de la Virgen del Mar de ser quemada durante los
desgraciados acontecimientos de aquellos días.
Durante la homilía de la coronación el señor Obispo, con emoción, hizo público el
nombre de las 12 muchachas huérfanas de Sri Lanka que, a través de la colecta y las
ofrendas hechas por particulares para honrar a la Virgen en su coronación, serán
ayudadas en su educación y promoción: “…Lejos de nosotros, unidos por el mar,
unidos por la misma fe, y amparados bajo el manto de la Virgen del Mar…”. Al
terminar la ceremonia el propio señor Obispo hizo entrega de una cruz ensartada de
piedras nobles para que se subastase y el importe obtenido se destine a esta causa.
También hizo entrega de la mitra utilizada durante la ceremonia, para que quede
incorporada al archivo que se haga con motivo de la coronación canónica de la Virgen
del Mar. (Ver: Boletín Oficial del Obispado “Iglesia en Santander”; julio-agosto, 2005).
La inolvidable tarde tuvo un cielo plomizo oscuro, que amenazaba uno de los
clásicos chaparrones, más la brisa fresca que soplaba del norte y tremolaba las
banderas, haciendo vibrar los toldos y carpas; impidió que finalmente descargara
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sobre la celebración festiva y solemne de la mariana isla… A la postre, como recuerdo
memorable y cariñoso de la celebración, los sacerdotes pudimos llevarnos la estola
azul; el color donde se fusionó entrañablemente la multitud de creyentes y devotos que
el Cantábrico apretaba en abrazo de cariño con la Madre del Divino Infante, la cual
figuraba estampada en dicha estola y en cada corazón; desde el cielo intercede de
continuo, para que sus hijos alcancen los dones y promesas que les ayuden a ser más
humanos y hermanos en servicio de fe, al amor que todo lo puede, lo espera y lo
alcanza.
12. Himnos, Oraciones y Expresiones a la Virgen del Mar.
HIMNO A LA VIRGEN DEL MAR
Letra: Bernardo Velado. Música: Juan Jáuregui, (a. 2004).
Salve Reina y Madre, Santa María Virgen del Mar,
Salve Reina y Madre Patrona y Guía de la Ciudad.
En la bahía de tu querer, eres la Reina de Santander,
en la bahía de tu querer, eres la Reina, eres la Madre de Santander.
* Trono de rocas, manto de espumas, palio de estrellas, te ofrece el mar,
cantos, plegarias, votos y ofrendas, llevan tus hijos ante el altar.
* Virgen creyente, Virgen orante, tú que seguiste, siempre a Jesús,
haz de nosotros, claros testigos, de su victoria, sobre la Cruz.
* Los marineros y pescadores, los peregrinos, vamos a Ti;
tú nos consuelas y fortalecer, contigo al cielo, queremos ir.
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HIMNO A LA VIRGEN DEL MAR (Letra y Música de D. José Eguino y Trecu).
Reina del Cielo, Madre de amor, vida y consuelo del pecador.
En ti transido/a quiero dejar toda mi vida, Virgen del Mar.
Estrella mística, radiante sol, tu fúlgida llama me lleve a Dios.
Si mi barquilla va a naufragar, se mi capitana, Virgen del Mar.
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HIMNO QUE CANTA LA PARROQUIA DE PEDREÑA; el día que cumplen su voto,
lunes de la Pascua de Resurrección.
*La Virgen tiene su ermita a la orilluca del mar
para que los marineros la vayan a visitar.
*Plegarias allí le place escuchar
al son con que arrullan las olas del mar.
*Cojín de verde esmeralda te dio por trono la mar
que recamada de espumas se afana sin descansar.
*Por eso con fe al pie de tu altar
acuden a postrarse los hijos de la mar.
*Imagen a las del alma son las tormentas del mar,
¡Ay! del que se halle sin Norte ni Faro donde mirar.
*Es nuestro vivir contigo bogar.
Condúcenos a puerto, ¡oh Virgen del Mar!.
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HIMNO A NUESTRA SEÑORA DEL MAR. (Letra de D. Gabriel Palomero Díaz,
Canónigo Lectoral de la S.I.C.B. de Santander; música del P. José Mª Alcacer, C. M.)
Virgen del Mar, Virgen morena, luz de gracia para tu ciudad
acógenos bajo tu manto y líbranos de todo mal.
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* Madre de Dios fuiste elegida cuando el Verbo a tu seno bajó,
te hiciste esclava, a Dios unida, en ti comenzó la Redención.
* Antes, en y después del parto Virgen fuiste, que lo quiso Dios;
para traer la paz al mundo la fe, la esperanza y el amor.
* Preservada inmune del pecado. Inmaculada ya es tu Concepción
guarda la pureza de tus hijos porque también son hijos de Dios.
* Por singular privilegio de tu gloriosa Asunción
nuestra meta haces del cielo: En tus brazos llévanos. (1- 01 – 1990)
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SONETO DE ANTONIO ESCALANTE HUIDOBRO, A LA VIRGEN DEL MAR.
1. Silueta de la ermita abandonada 3. Salve al atardecer, velas al viento,
en el roto cantil de la ribera, y luz y oscuridad y lejanía
refugio de la Virgen marinera, unidas en el mismo firmamento.
su pesebre, su altar y su morada.
2. Blanca del sal, de espuma inmaculada, 4. Y paz en las pupilas para verte,
la imagen navegante que viniera Virgen del Mar, plegaria y poesía
como limpio flotar de una bandera en la eterna bordada de la muerte.
en las alas del mar de una bordada.
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POESIA A NUESTRA SEÑORA DEL MAR (Misa Votiva), de Matilde Camus.
1. Se camina con ojos como estrellas 3. como alas redentoras;
y corazón amante, como pétalos rojos, como besos,
peregrinando fe, oliendo a tierra como cirios de amor y sangre blanca
espiritual, a campo venturoso que gotea sin prisa.
que fertiliza rezos.
2. Ambiente estremecido y elocuente, 4. Se conmueven las olas, abrazadas
propaganda sin descanso a la pequeña Isla de la Virgen
clima de devoción y penitencia, del Mar -fiel Capitana-,
que culmina en la ermita. Por el aire y cunde la piedad como semilla
revuelo de campanas. entre toda la gente campesina.
5. En el lugar del cáliz y la rosa…
¡Dos navíos se mecen en el aire!
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ORACIÓN A LA VIRGEN DEL MAR.
¡VIRGEN DEL MAR!. Señora y protectora nuestra,
desde tiempo inmemorial tus hijos de Santander acudimos a ti
para expresarte nuestro afecto y solicitar tu ayuda.
Hoy también lo hacemos con esta súplica:
haznos fuertes en la fe para ser testigos de tu Hijo.
Alienta nuestra esperanza en los avatares de la vida.
Mantén el fuego del amor en nuestros corazones
para hacer visible la nueva humanidad del Reino de Dios.
Y, en todo momento, mientras cruzamos el mar de la vida,
ruega por nosotros, Santa Madre de Dios,
para que seamos dignos de alcanzar
las promesas de Jesucristo, nuestro Señor. A m é n.
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Santander, 15 de marzo de 2006
Autor-Redactor: José Mª Alonso del Val, O.F.M.
Delegado episcopal diocesano de Vida Consagrada.
Vicepresidente del Centro de Estudios Montañeses de Santander.
Subdirector de Archivo Ibero Americano (Madrid).




